Ante la situación excepcional que vivimos había que tomar medidas excepcionales. El Gobierno de España ha declarado el estado de alarma y los gobiernos autonómicos y locales están tomando las medidas específicas que en cada territorio se consideran más oportunas para frenar la expansión del COVID-19.
Sin duda son los representantes de los diversos organismos municipales, autonómicos y estatales, asesorados por equipos de profesionales cualificados, quienes deben determinar las normas y los protocoles que debemos seguir. Ellos son los máximos responsables, pero junto a nuestros políticos y expertos, todos debemos asumir la parte de responsabilidad que como ciudadanos nos corresponde. Sin duda serán muchas las incomodidades y las renuncias que deberemos soportar, pero es el momento de protegernos y proteger a nuestra familia y a nuestros vecinos. Solo así la curva ascendente que nos muestran los gráficos se irá estabilizando para iniciar el descenso.
En una situación como esta también los partidos políticos deberían darnos un ejemplo de unidad. Aparcar la contienda y convertirse en ejemplo para quienes los hemos convertido en nuestros representantes. Hasta hace unos días percibía la amarga sensación de que también esta crisis se iba a convertir en arma arrojadiza, pero parece que el sentido común y la cordura se está imponiendo y empezamos a remar todos juntos en la dirección adecuada.
Los medios de comunicación también deberían jugar el papel que les corresponde con profesionalidad y rigor. No se puede, ni se debe, contribuir a crear una situación de temor enfermizo y desmesurado porque el control emocional también es importante en momentos especiales como este. Aquí nadie es culpable, y la solidaridad y la empatía deben imponerse en nuestra conducta y en nuestras opiniones.
Sabemos que la situación es crítica, pero también sabemos que vivimos en un país que dispone de uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo. Nuestra extensa red pública de atención sanitaria, universal y gratuita, está atendida y magníficos profesionales que gozan de un merecidísimo respeto. Un respeto avalado por su prolongada trayectoria de éxitos.
Es el momento de la responsabilidad solidaria y de la unidad en la búsqueda del mejor camino para superar esta nueva crisis.