El virus se engendró en Wuhan allá por diciembre de 2019 ese fue el momento en el que China detectó el problema pero hasta enero de 2020 no dieron la voz de alarma. La OMS (Organización Mundial de la Salud) reconoció la pandemia el 11 de marzo de 2020. Ya había llegado a Europa y el primer país afectado fue Italia, luego España y como piezas de dominó han ido cayendo todos los países del mundo.
Punto primero: DESCONCIERTO.
El gobierno de Pedro Sánchez decreta el Estado de Alarma el 13 de marzo de 2020 tras una fase de asimilación de una realidad desbordada. El virus ya circulaba por aquí desde principios de febrero, los médicos dijeron que «era una gripe rara y muy potente” era mitad de febrero. En Italia ya hacía dos semanas que trataban de contenerlo.
Punto segundo:
SÁNCHEZ Y SU GOBIERNO asumen la gestión de la crisis, con un enemigo de consecuencias desconocidas y toman las medidas de confinamiento para paliar en lo posible su efecto. Una sanidad desbordada como primera línea de lucha se vuelca y sigue volcada en paliar su incidencia. Fernando Simón, epidemiólogo toma el mando sanitario de la comunicación y del gupo de expertos que asesora al gobierno.
Punto tercero:
EL EJECUTIVO REALIZA UN ESFUERZO DE COMUNICACIÓN con todos los protagonistas saliendo a contar diariamente lo que sucede.Se peca por exceso y se diversifica el mensaje creando confusión entre la gente. Pero se actúa. Sánchez sale en todas parte y a todas horas eso le acaba restando credibilidad.
Punto cuarto:
PEDRO SÁNCHEZ HA PECADO DE EGOCENTRISMO al querer liderar toda la gestión de la crisis en todos los aspectos.No ha querido implicar a otras fuerzas políticas en la gestión.Si hubiera compartido las medidas con la oposición la habría desarmado ideológicamente.Le ha faltado espíritu florentino. Portugal era un buen ejemplo.
Punto quinto:
EL PRESIDENTE DEL EJECUTIVO, no ha sido consciente de que está en minoría y tendría que haber tendido PUENTES a derecha e izquierda para encontrar la complicidad necesaria en una crisis global.Se lo han recordado esta semana en el Congreso.
La Peste Negra del Siglo XIV comenzó en Asia y entró por Mesina afectando primero a Italia y luego se expandió por el viejo continente. Triste casualidad pero real y contrastada. Mató a uno de cada diez habitantes en Europa. Ese mismo porcentaje se estima para el Covid-19.
Reitero mi demanda de que quienes están al mando y los de enfrente en estos momentos ejerciendo como políticos, sean responsables y actúen juntos para tratar de mejorar la vida de la gente de ahora en adelante. Soy muy iluso.