En los últimos años, los trenes en España han experimentado un deterioro evidente en materia de puntualidad, servicio e infraestructuras. Retrasos constantes, cancelaciones y averías se han convertido en parte de la rutina de miles de usuarios. En resumidas cuentas: el servicio de trenes en España es algo en lo que ya no se puede confiar.
Ante semejante panorama, lo lógico sería que el Gobierno central tomara un nuevo rumbo para no poner en riesgo la reputación de todo un sistema de transporte. Sin embargo, lejos de asumir responsabilidades, el Ejecutivo “progresista” da órdenes a sus feudos socialistas, como lo es Gandia, para que usen todas sus artimañas y traten de despistar a la población.
Sin embargo, los hechos son los que son, y el pasado mes de julio, el Ministerio de Transportes, dirigido por el socialista Óscar Puente, decidió poner fin a los abonos gratuitos. Y ahí fue cuando los socialistas de Gandia recibieron una orden clara: desviad la atención. Entonces, el Gobierno local de Gandia y Joves Socialistes diseñaron una torpe estrategia que ha consistido en comparar peras con manzanas, señalando a la Generalitat como responsable de una medida que corresponde únicamente al Gobierno central. Con ello han generado confusión y alarmismo en la ciudadanía, mezclando abonos y tipologías que nada tienen que ver, y dando a entender, ante todo, que en Gandia costaría el triple viajar a Valencia por culpa de la Generalitat Valenciana.
Sin embargo, el gobierno de Prieto y su arrogancia les hacen caer en un error recurrente: pensar que la gente es tonta. Y al final, eso les hace caer en su propia trampa. Porque en este caso, los gandienses conocen perfectamente cómo funciona el sistema: estudiantes, trabajadores y usuarios habituales combinan su abono mensual de Renfe con los títulos de transporte que mejor se adaptan a sus desplazamientos en destino. No se dejan engañar por cifras manipuladas ni por discursos fabricados desde la Casa del Poble.
Pero mientras el PSPV-PSOE de Gandia intenta lanzar bombas de humo, la ciudadanía no olvida lo esencial: seguimos atrapados en un servicio ferroviario deficiente y con infraestructuras pendientes desde hace décadas. Promesas como el desdoblamiento de la vía entre Gandia y Cullera llevan más de diez años repitiéndose sin avances reales. Resulta llamativo que durante los ocho años de gobierno del Botànic, Diana Morant y José Manuel Prieto guardaran silencio sobre este incumplimiento, y que solo ahora, con la Generalitat en manos de otro color político, se atrevan a levantar la voz.
Más preocupante aún es la ausencia de exigencias firmes por parte de Morant, la única ministra valenciana en el Gobierno de Sánchez. No la hemos visto defender con contundencia una financiación autonómica justa, ni reclamar con urgencia las mejoras ferroviarias que la Comunitat necesita. Su prioridad parece ser otra: aplaudir la financiación singular para Cataluña.
Por todo ello, el discurso del PSOE sobre los abonos de Renfe no es más que una cortina de humo. La realidad es clara: el Gobierno central es el único responsable de la supresión de los abonos gratuitos, del deterioro del servicio ferroviario y de las infraestructuras que Gandia y toda la Comunitat Valenciana llevan esperando durante años.
Mientras tanto, a los gandienses nos toca seguir soportando retrasos, incidencias y falsas promesas, a la espera de que algún día los responsables políticos abandonen la demagogia y se centren en resolver los problemas reales de la ciudadanía.
Raúl Campos Seguí
Presidente de NNGG Gandia
