Pues no. Se me vienen a la cabeza varios ejemplos para redundar en el titular. En 2011 el pacto Zapatero – Rajoy para reformar la Constitución y avalar el mandato Europeo para la “estabilidad presupuestaria” que le costó un saco de votos al PSOE en las siguientes elecciones.
La abstención en 2016 para que Rajoy fuera presidente lo que le costó la dimisión de Pedro Sánchez entre otros y una guerra descarnada en el PSOE, para regocijo de la derecha. Luego una moción de censura constitucional de Sánchez a Rajoy fue tildada de “golpe de Estado” por la derecha política y mediática y en eso siguen. Ésta semana, Rita Maestre, portavoz de Más Madrid, le ha tendido la mano a Martínez Almeida, Alcalde de Madrid, para apoyar en todo con respeto y sinceridad al gobierno PP, C’s y Vox (desde fuera o desde dentro tanto me da) en ésta crisis.
A la izquierda siempre se le reclama mano tendida, colaboración, asunción de responsabilidades y solidaridad ante las llamadas “grandes cuestiones” de estado nacional, autonómico o local. A cambio de provocar crisis internas, dimisiones y pérdida de valores sin mayor esfuerzo. Va en su ADN. A la derecha no veo a nadie ni de sus filas, ni de su entorno, ni de los factótums mediáticos que pidan ni el menor gesto de solidaridad, compromiso, empatía y esfuerzo ante la petición de un gobierno de izquierdas.
En la Comunidad Valenciana hay un gobierno de izquierdas gestionando la crisis. Mejor o peor ya veremos. Pero por la derecha tan solo reciben menosprecio y ataques. Esa señora que sale siempre gritando, como casera a la que se le deben dos meses de alquiler Bonig , ni siquiera ahora muestra la menor empatía.
Por lo tanto espero bien poco o nada de la reunión del lunes Sánchez- Casado. El presidente ha pecado de introspección y cierta altanería hacia la oposición en el primer mes de crisis. La oposición ha puesto los muertos encima de la mesa como arma arrojadiza, además de la manipulación mediática y las mentiras. No hay ni el menor gesto de empatía por ambas partes. Y además el gobierno de Sánchez ha cometido tantos errores de comunicación que ha despertado la peor de las sospechas entre la gente, la ocultación de datos veraces.
Remar todos juntos está muy bien pero hace falta saber si remamos todos hacia el abismo o hacia la isla de la salvación.
¿Se comportan todos por igual? ¿Son todos iguales? ¿Y si la empatía fuera posible ante ésta debacle mundial? Contesten ustedes a la pregunta dejando la ideología, si pueden, al margen.