Soy Médica Internista y en estos momentos que estoy en casa estoy reflexionando sobre todo lo que nos está pasando en general, y a mí en particular. Profesionalmente he pasado por varias fases desde que empezó la pandemia. Primero pensé que el virus sólo era cosa de los Chinos (“mea culpa”); después que se estaba exagerando; y finalmente me he dado cuenta de la gravedad de lo que está pasando. Todo ello me ha llevado a la conclusión de lo realmente importante que es la gran olvidada de la medicina de nuestros días, LA MEDICINA PREVENTIVA.
La MEDICINA PREVENTIVA ES AQUELLA QUE ESTÁ DESTINADA A EVITAR CUALQUIER TIPO DE ENFERMEDAD SEA INFECCIOSA O NO.
Ante una pandemia como la que estamos viviendo, la prevención es el arma más potente para combatirla y, aún así, ni la gente, ni los políticos se han dado cuenta hasta que ya ha sido algo tarde.
Estoy cansada de decir a mis paciente que no fumen, que se tomen el tratamiento para la tensión y para el colesterol, que caminen, etc. porque así evitarán un infarto, un ICTUS o una diabetes. Pero como eso no duele, son muchos los que incumplen los tratamientos hasta que aparece la enfermedad y entonces todo son quejas y lamentaciones. Ahora parece que se repita la historia, nadie ha hecho caso hasta que no hemos visto la gravedad de la epidemia.
Medicina preventiva es ponerse el preservativo. Medicina preventiva es vacunarse. Medicina preventiva es salir a caminar. Y medicina preventiva es no fumar y comer pescado 2 veces por semana. Como medicina preventiva es no salir a la calle, ponerse todos y todas mascarillas y guantes.
¿Tan difícil es darse cuenta de la GRAN ARMA QUE TENEMOS y lo poco que cuesta?
La medicina preventiva salva vidas, ahorra gasto sanitario y, sobre todo, es muy barata. Sólo pido a los que nos dirigen que esta experiencia les sirva a ellos y a todo el mundo para aprender que la prevención es cosa de todos y que invertir en educación saludable es mejor que invertir en salas de juegos, en parques y deporte, es mejor que hacerlo en aeropuertos que no se usan…. Por eso, me he dado cuenta que como médico seguiré insistiendo sin descanso en la prevención de enfermedades, porque tan importante es curarlas como intentar evitarlas.
Estoy convencida y tengo la esperanza de que esta experiencia nos va a servir para crecer como personas y para cuidarnos más a nosotros mismos y los unos a los otros.