En el momento de escribir este comentario, el número de contagiados en este mundo llamado tierra es, según datos oficiales, de 135.000.000 personas y el de fallecidos de 30.000.000.
Estas aterradoras cifras han colapsado los sistemas sanitarios de todo el planeta, en mayor o menor grado, dependiendo de sus capacidades, dotaciones, estructuras y personal.
Ante este lamentable y duro espectáculo en donde todas las fuerzas políticas, sanitarias y población en general deberían haber unido sus esfuerzos contra un enemigo común, el virus, se han dado situaciones
inadmisibles, desde mi punto de vista, queriendo aprovechar el desastre, la enfermedad y la muerte, en beneficio propio.
Ante este panorama, leo en Facebook un escrito del PP Gandia que denuncia el incremento de las listas de espera quirúrgicas que se han producido en el último año en el Hospital Francesc de Borja de Gandia,
siendo de 96 días de espera cuando hace un año era de 54, y en donde el Sr. Victor Soler pide recursos humanos y materiales para aligerar la lista de espera.
Victor Soler y sus concejales, debe saber que la lista de espera se debe a la atención, durante mas de un año, a tres brotes intensos del Covid 19, que ha colapsado el hospital, debiendo ocuparse las salas de
recuperación post-quirúrgica como UCIs complementarias por la gran cantidad de pacientes que las precisaban. También las habitaciones fueron ocupadas e incluso dobladas las simples, a pesar de lo cual el personal ha tenido que doblar y triplicar para atender tanta demanda. Pero aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, había que intentar sacar rédito político a expensas de enfermos graves, muertos y personal sanitario sacrificado y dando el 200%.
Si el hospital hubiera sido suficiente, las listas no hubieran aumentado. Y me pregunto ¿Por qué era insuficiente?
Hagamos memoria:
– El 15/3/2007 el Presidente de la Generalitat Francisco Camps vino a poner la primera piedra del nuevo hospital, acto al que asistí, y dijo que en 2 años Gandia tendría un hospital digno.
-El hospital tenía que cubrir y cubre La Safor, La Valldigna y parte de La Vall de Albaida.
– Que esto representan 174.900 habitantes.
– La OMS da como aceptable 8 camas por cada 1000 habitantes. Como ideal 10. Yo lo dejo en 5, por lo tanto mi cifra a la baja sería 174 x 5 = 880 camas. El actual hospital digno del Sr. Camps tiene 291 camas.
– Que el hospital nuevo, situado en Sancho LLop, Av. de la Medicina se terminó a finales del mandato de Alberto Fabra. El traslado se hizo en enero de 2016, es decir no a los dos años, sino a los 9 años.
– El antiguo hospital construido en los años 60-70, tenía amianto y hierro en malas condiciones por lo que había que derrumbarlo.
– El nuevo gobierno tuvo que volver a tramitar el destino Socio-Sanitario del edificio, con todo el perjuicio y retraso correspondiente por desidia de los gobernantes o quizás por otro motivo.
– En el diario Las Provincias del martes 25/10/ 2016, dice “tanto el anterior ejecutivo municipal como la Generalitat, ambas en manos del PP durante la pasada legislatura, no realizaron ningún trámite para dotar de usos al edificio”. Entre otros comentarios, prosigue “El edificio sufrió innumerables daños durante el traslado, lo que demuestra que en ningún momento se tuvo la más mínima intención de rentabilizar el espacio”.
– Posterriormente” hubo múltiples reuniones con la Consellería de Sanidad y la de Presidencia con el nuevo gobierno local para solucionar un problema heredado por mala gestión”.
– Las Provincias de ese mismo día dicen que “el anterior ejecutivo municipal y la Generralitat, ambas en manos del PP en la pasada legislatura, no realizaron ningún tramite para dotar de uso el edificio”.
– Ante todo esto y las medidaa austericidas en la Sanidad, reducción de personal, supresión de la extra de esa Navidad por el Sr. Fabra (ellos lo cobraron) etc se explica la falta de todo en situaciones tan extremas.
-Durante la Pandemia se ha operado y opera urgencias y situaciones como tumores, etc.
– Pienso que hay que colaborar, juntar esfuerzos y ayudar a los familiares de los difuntos y los que han enfermado y quedado con secuelas.
– El político debe dedicarse a trabajar por el ciudadano y respetar el estado de bienestar.