Su programa electoral serían las Bienaventuranzas. Un programa inclusivo, generalizado y favorecedor para los más débiles de la sociedad. Poniendo por delante a los más pobres y afligidos por encima de los ricos y poderosos.
El portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE) Luis Argüello ha señalado que “pensar en una permanencia de grupos amplios de ciudadanos que vivan de manera subsidiada yo creo que no sería un horizonte deseable a largo plazo para el bien común”, haciendo referencia al Ingreso Vital Mínimo que está barajando el Gobierno.
Dice Argüello: “Una especie de subsidio permanente que retirase del horizonte de las personas tener un trabajo no sería bueno”. Sólo VOX se ha atrevido a decirlo tan claro, ni a llegar más lejos, con el silencio cómplice de la derecha española. El propio Papa Francisco ha demandado dicho ingreso vital ante las circunstancias actuales y la miseria que se nos viene encima.
Si yo estuviera en el gobierno cortaría de raíz cualquier subvención pública a esta recua de inmisericordes y lo aportaría a ese I.M.V. (Ingreso Mínimo Vital) pero no se atreverán, son unos flojos. Protestaría ante el Papa llamando al nuncio del vaticano para evacuar consultas. Y actuaría en consecuencia.
De cura de parroquia de pueblo o misionero en el Congo para arriba deberían flagelarse hasta la extenuación por las palabras del vocero ultra-ortodoxo este. Y luego critican a los talibanes, los judíos ultras y abrazan el fascismo redentor. Tienen dinero por castigo, posesiones incontables con valor incalculable, vicios caros y muy poca vergüenza. Debería recordar Argüello a Mateo 19, 23-30: “Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos”, haciendo buenas las enseñanzas de Jesucristo.
Es decir, que ya pueden hacer méritos que su anhelado cielo tiene las puertas cerradas para una inmensa mayoría de las sotanas, cual sepulcros blanqueados, de este país. Voy a detenerme porque si sigo acabaré en el juzgado y no les voy a dar ese gusto. “Bienaventurados los pobres porque de ellos es el reino de los cielos”. Claro, que el reino de la tierra sigue siendo de los ricos y esta panda no va a pasar necesidades. Y no voy a entrar en la pederastia para no perderme.
Luego se sorprenden de que en los seminarios no haya jóvenes y que de un tiempo a esta parte todos sean latinoamericanos/as pobres que no han podido encontrar otra cosa para subsistir. No es por vocación es por necesidad. No quiero ser injusto porque toda generalización acarrea discriminación. Pero como ya he mencionado sólo el C.B.C. (Cura Básico Comprometido) se salvará de los rigores del infierno, los demás arderán infinitamente en la hoguera de Belcebú, el señor de las tinieblas, sin redención. El que se lo crea, claro.
P.D: (Cabe recordar que el de las plagas, las pandemias, la lluvia de fuego, la muerte de los primogénitos y demás desgracias era Dios, no Lucifer. Que quede claro)