Cuando las expectativas se ponen muy altas la frustración por su incumplimiento es mayor. Eso representó la llegada de Arturo Torró Chisvert a la alcaldía de Gandia en mayo de 2011.
Por primera vez, tras la vuelta de la democracia a unas elecciones municipales en 1979, un partido en Gandia, obtenía la mayoría absoluta con 13 concejales, el PP, liderado por Arturo Torró. Presidente del PP entre 2010 y 2016.
Era la llegada de un empresario de éxito al Consistorio, se suponía que era un buen gestor en tiempos de zozobra y un muñidor de nuevas ideas para la administración municipal. Además se trataba de un demócrata liberal de derechas representante de los nuevos tiempos, sin ninguna atadura dada su mayoría absoluta.
Pero no fue así. Su gestión dejó al Ayuntamiento de Gandia con la mayor deuda conocida nunca 144 millones de euros. El proceso de incremento de la deuda arranca en 2003 con 45 millones con el PSOE y se aumentó hasta los 79 millones en 2007 con los socialistas y comenzó a agravarse hasta 165 millones entre 2011 y 2015.
A esto se le unió un desprecio democrático en el fondo y en las formas hacia los rivales políticos que pasaron a ser enemigos. Enfrentamientos con los funcionarios, Secretario General e Interventor municipales del Ayuntamiento al no seguir sus mandamientos. Una especie de cesarismo cognitivo impropio de alguien que se declaraba liberal. Al margen de cadenas de favores hacia los amigos y conocidos que adulaban al personaje. Ese debía ser el pago de su lema de la campaña electoral “Ahora, empleo”.
Y para acabar con las altas expectativas aparece la presunta corrupción con la presencia de Arturo Torró como investigado (antes imputado) en dos casos judicializados: caso Púnica y caso Tele 7. Por el caso Tele 7 la fiscalía le pide 8 años de prisión y 4 millones de fianza y la apertura de juicio oral en la Audiencia Provincial.
Ésta acusación la comparte con Ricardo Faura, representante de la empresa Comarques Centrals Televisió SL y otros miembros de su gobierno municipal del PP entre 2011 y 2015.
Cabe recordar que en 2015 no accedió a un segundo mandato por la responsable y valiente actuación de Ciro Palmer, concejal de Ciudadanos que votó con los socialistas y nacionalistas para impedir su reelección.
Repasando la historia de los alcaldes de Gandia desde 1979 nos encontramos en 1979 a Juan Román Catalá, un caballero de la política (UCD); Salvador Moragues, un volcán en continua erupción pero muy próximo (PSOE); Pepa Frau Ribes, una mujer ejemplar y buena gestora (PSOE); José Manuel Orengo Pastor, un visionario futurista en tiempos de crisis (PSOE) y a Arturo Torró Chisvert, un vendedor de humo (PP).
Si al final se sustancia alguna de las dos causas judiciales a las que se enfrenta “Púnica y Tele7” y acaba condenado y en el peor de los casos en prisión, será una vergüenza para los gandienses. Los vecinos de esta ciudad no merecemos esa mancha en el escudo de Gandia.