Desde que el pasado 14 de marzo el estado de alarma nos confinó a todos en casa, tanto en medios de comunicación como en redes sociales has aparecido mil y un artículos con consejos para sobrellevar el periodo de cuarentena con niños en casa. Pero ¿y si lo que tengo yo en casa son adolescentes?
Si bien los más pequeños probablemente estén felices de poder compartir tantas horas con sus padres y recibir su atención como nunca antes, los adolescentes pueden más bien sentir lo contrario. Aquí os dejo algunos consejos que pueden serviros para superar y, sobre todo, disfrutar este confinamiento con vuestros hijos no tan pequeños.
Distanciamiento social
En primer lugar, lo más probable es que nuestros hijos e hijas no entiendan por qué es tan importante el distanciamiento social. A esas edades se creen imbatibles y están convencidos de que nada puede hacerles daño, ni siquiera el maldito virus. Escuchan en las noticias, además, que su rango de edad es el que menos peligro tiene de contraer el virus o de sufrir complicaciones, pero es importante que les hagamos entender que el riesgo del coronavirus no es el daño que les pueda hacer a ellos, sino que su contagio es un proceso exponencial y ellos pueden ser los causantes de contagios a terceros si no toman las medidas oportunas.
Empatía. Entiende su frustración por no poder a sus amigos y amigas
Los y las adolescentes son seres sociales por naturaleza. Sus amigos son lo más importante y están acostumbrados al contacto diario con ellos, no sólo a través de un teléfono móvil sino de manera presencial. Posiblemente sea la generación que más besos y abrazos se dan a lo largo de un día que ha existido nunca y ahora les falta algo que ni un Facetime ni una videollamada de whatsapp puede sustituir. Hazle saber que lo entiendes, deja que te cuente cómo se siente y buscad soluciones de manera conjunta. A lo mejor es un buen momento para ser más flexible con el tiempo dedicado a las redes sociales.
Compartid momentos
Parece que nosotros los adultos no tengamos nada en común con nuestros hijos adolescentes, pero todo es cuestión de buscar. A todos nos gusta ver un capítulo tras otro de nuestra serie favorita. A lo mejor ha llegado el momento de hacer una maratón de ‘Élite’, ‘La casa de papel’ o cualquiera de las series que los adolescentes devoran en cuanto salen los capítulos a la plataforma de turno. ¿Y por qué no aprendemos a jugar al Fifa o al Forntnite? Quizá si ven que nos preocupamos por conocer más sus intereses se abran a nosotros y nos dejen compartir un rato “sus cosas”. Puede incluso que hasta nos guste.
Rutinas y hábitos saludables
La mayoría de los jóvenes de España tienen cada día clases online o tareas que entregar a través de plataformas virtuales. Es importante que cumplan unos horarios. Al despertarse para “ir a clase” deberían desayunar, ducharse y vestirse, tal y como harían un día normal de colegio. Apoyémosles en las tareas en las que necesiten ayuda y vamos a interesarnos por ver en qué están trabajando. Aunque no lo demuestran, muchos de ellos sufren por la incertidumbre de lo que va a pasar con sus notas, el curso escolar, etc.
Es importante que establezcamos unos horarios en casa, y tras las clases online, podríamos animarles a realizar algo de actividad física, e incluso hacerla con ellos, a todos nos viene bien un poco de ejercicio. Tratemos además de que lleven una alimentación saludable y duerman las horas necesarias. Claro que algún día podemos hacer bizcochos, pizzas o tomarnos unas palomitas, pero no debería convertirse en lo habitual.
En definitiva, se trata de entender que, al igual que nosotros, ellos también sufren por el confinamiento que se ven obligados a cumplir. Vamos a respetar su espacio y a intentar ser más flexibles y ceder en lo que se pueda. Y sobre todo no olvidemos que los adultos somos nosotros y es nuestra responsabilidad conseguir el equilibrio. ¡¡Armémonos de paciencia!!