Miramar ha vivido un fin de semana repleto de actividades donde el ambiente festivo ha sido el protagonista. La Unión Musical Milamarina inició los actos con el tradicional pasacalle por las calles del pueblo hasta la carpa gastronómica. El principal atractivo de la fiesta. Allí todos los visitantes han podido degustar durante todo el fin de semana la cocina de las siete asociaciones locales. Con productos típicos y tradicionales de Miramar, dulces y salados. Vecinos y vecinas de Miramar que han trabajado con dedicación durante estos días para servir almuerzos, comidas, meriendas y cenas. Un espacio reservado también para la música en directo dónde se pudo escuchar el ‘Grupo Eñe‘ y al artista local de DJ Blaky.
Este año, por primera vez, se ha abierto el campanario, recientemente restaurado, a las visitas. Casi 300 personas se han acercado para conocer este monumento histórico, la única muestra barroca que queda de pie al municipio y sus cuatro campanas. Una vista inmejorable de todo el pueblo. Allí, también estaba expuesta al público la muestra antes y después del campanario y las campanas, una exposición con fotografías y un audiovisual sobre la remodelación de las campanas y el campanario de Miramar.
Entre los actos que más sorprendieron a los visitantes fue la actuación de la Muixeranga de La Safor. La colla llenó la plaza Mayor con la música de las dolçainas y el color morado de las camisas. Realizaron una sorprendente entrada a plaza, con dos filas de ‘pinets’ donde desfilaron los más pequeños del grupo. Completaron cinco figuras que tocaron el cielo y que acercaron a los vecinos y vecinas a la cultura popular valenciana. Entre ella, destacó muy especialmente el estreno de una nueva figura que la propia colla ha diseñado y que ha bautizado como Auriba. Se trata de una torre de cinco alturas que de momento se ha estrenado enla plaza de Miramar con un piso menos.
La solidaridad también marcó la octava edición de la Feria. El domingo más de un centenar de motos y coches clásicos llenaron la calle Marina Alta. Y con ellos Alma de Acero. La asociación solidaria comenzó en el municipio la campaña navideña NI.NI.NI de recogida de ropa de abrigo, juguetes y dulces. Una campaña que pretende que nadie se quede sin la esencia de la navidad. Además, junto con el Mercado Medieval, la asociación ASTEA Safor, que colaboran con las familias con niños autistas, tuvieron talleres solidarios, pulseras y dulces.
Finalmente la octava edición cerró con la exhibición de los dos pastores belgas de la Policía Local de Gandia y uno cuenta cuentos con títeres para los más pequeños. «La octava edición de la Feria de San Andreu ha sido un éxito de participación, con centenares de visitantes junto con los vecinos y vecinas del pueblo», destaca la alcaldesa de Miramar, Pilar Peiró. «Estamos muy contentos porque cada año las asociaciones locales se vuelcan absolutamente con la Feria, trabajando con mucha dedicación para qué todos podamos disfrutar de las tapas, buñuelos, y dulces típicos de Miramar», asegura Peiró.
Salvador Gregori, concejal de fiestas confiesa que «durante todo el año se trabaja para que la gente del pueblo pueda disfrutar de una Feria con diferentes actividades, que varían todos los años, y dónde en esta ocasión hemos querido destacar el patrimonio local, con las visitas al campanario». Además destaca que «han sido 48 horas de trabajo intensivo, coordinación entre los trabajadores municipales, la Policía Local y los directivos de las asociaciones, pero un año más ha merecido la pena».