La Promesa de los Apóstoles, es uno de los actos más íntimos de la Hermandad de la Santa Cena Viviente, ya que se celebra en el interior de la parroquia de Santa Anna.
Tiene lugar la víspera de la celebración del Pregón de Semana Santa y es requisito imprescindible para poder representar a los Doce en el paso.
La promesa tiene lugar al finalizar la Eucaristía, comienza la imposición e insignias a los nuevos cofrades y, a continuación, es el momento de los Apóstoles. A pesar de ser un acto con una antigüedad de más de una década, aún sigue, año tras año mejorándose.
El Secretario de la Hermandad nombra, uno a uno, a los aspirantes, que se dirigen en procesión desde el final de la iglesia hasta el altar. En el transcurso de este camino, se le asigna el nombre del Apóstol que va a representar y se citan algunas frases del Evangelio que hacen referencia al mismo detallando algún rasgo de su personalidad.
Al comenzar la procesión, cada uno porta un cirio, que una vez llegan al presbiterio, suben y cada uno ocupa su lugar junto a la mesa mientras siguen portando el cirio, signo de la luz, que han de irradiar desde el puesto que van a representar.
Una vez todos reunidos al pie del altar asumen su responsabilidad de mover a devoción a todos aquellos que van a contemplar el paso, y prometen guardar la actitud que corresponde para todos los desfiles procesionales y lo hacen con la siguiente fórmula:“Los miembros de la Hermandad de la Santa Cena y Vía Crucis Viviente, que ese año escenificamos el papel de apóstoles, prometemos solemnemente representar a los Discípulos de Cristo, asistir y participar en todos los actos, movidos siempre por el servicio a los demás, como dijo Jesús:
“Este hijo del Hombre no ha venido a ser servido sino a servir y dar su vida en rescate por muchos”.
Antes de finalizar el acto, se dirigen con una oración a Santa Ana, que es la patrona del barrio, y toda la actividad allí desarrollada está tan íntimamente entrelazada que es imposible seccionarla. La devoción a la que fue abuela de Jesús, es uno de los pilares fundamentales sobre los que se construye el día a día de la Hermandad.
El objetivo de esta “Promesa” además de solemnizar el acto, es tomar una profunda consciencia de lo que se va a representar durante la Semana Santa y saberse conocedores del alcance y repercusión de su actuación.