Oliva no escapa a la tendencia que se está viviendo en toda el área de Salud de Gandia respecto al incremento diario de casos de coronavirus. Sin embargo, el alcalde, David González, hace un llamamiento a la calma porque todos ellos están controlados, “la trazabilidad está muy clara y se conoce el origen de todos, que están relacionados entre sí”.
El primer susto se conocía esta misma semana en un conocido chiringuito de la playa, el Mandala, al dar positivo en Covid-19 el familiar de uno de los empleados. Activado el protocolo sanitario, se realizaron las pruebas a las personas que habían estado en contacto con ella, y, a pesar del resultado negativo, cuatro personas han quedado aisladas de forma voluntaria en sus domicilios y el local, que aplica estrictas medidas de seguridad e higiene desde su reapertura a principios de verano, ha podido continuar su actividad sin problema.
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Según ha podido saber Gente de la Safor, otro caso relevante se ha confirmado en el servicio de Salvamento y Socorrismo de la Cruz Roja en las playas de Oliva. Uno de los vigilantes resultó positivo en la PCR y automáticamente tanto esa persona como las otras cuatro que pertenecen a su mismo turno fueron puestas en cuarentena y sustituidas en el puesto. “Al igual que hemos hecho nosotros con la Policía Local, la Cruz Roja diseñó un esquema de turnos con grupos burbuja, de modo que el personal de un turno no tuviera nunca contacto con otro turno. Así, si cae un grupo, no cae el cuerpo entero”, explicaba González. Aún así, trabajadores del servicio de socorrismo mostraban su preocupación “porque no sabemos el resultado de sus pruebas y nosotros seguimos trabajando”, explicaban a Gente.
El viernes, la junta local de Gobierno aprobaba el paso al nivel 2 del protocolo establecido por el propio Ayuntamiento, en el que se aplican medidas más restrictivas y de prudencia, como la reducción de horarios de algunos servicios, la intensificación de la limpieza o el cierre de parques y jardines. “Estamos en permanente contacto con el centro de salud y su coordinador del centro de salud. Todos los casos están controlados, son brotes familiares y algunos casos individuales, con los casos relacionados entre sí. Vamos de casa al otoño y los contagios van a seguir. Nos tenemos que acostumbrar a convivir con ello y aprender las normas para no alarmarnos más de lo necesario”, señalaba el primer edil.
