No es la primera vez que ocurre. Desde hace unos pocos años, la afición por caminar o correr en la montaña se ha disparado y eso ha provocado afecciones graves en el paisaje que van desde la acumulación de restos y basuras a la señalización y apertura de nuevas rutas en los parajes naturales de toda la comarca. Pero no siempre se hace de la mejor manera y lo que a priori podría ser una idea bienintencionada, es en realidad una agresión ambiental en toda regla.
![[Img #27516]](http://gentedelasafor.es/upload/images/01_2022/9353_271561760_585025162827651_1874588142702983868_n1.jpg)
Así lo considera el Club Alpí de Gandia que, a través de unas fotos realizadas por escaladores locales, denuncia una acción que queda lejos del respeto al entorno natural que acoge a diario a decenas de aficionados. «No es la primera vez que nos encontramos sendas muy definidas, marcadas con espray, sin ningún motivo aparente, sin criterio y sin sentido», explican.
![[Img #27515]](http://gentedelasafor.es/upload/images/01_2022/9331_271527657_585025159494318_7114686351217551868_n1.jpg)
En este caso, las imágenes se han tomado en la senda que une el Bovedín con el Bovedós en la Falconera. Pero otras zonas muy transitadas como la subida al Molló han sufrido acciones similares. «Queremos pensar que esto se hace con el fin de ayudar, con desconocimiento y sin saber que así no se hacen las cosas, porque no entendemos que alguien se tome a la ligera y por su cuenta hacer este tipo de actos. Desde el club Alpí queremos denunciar cualquier agresión en nuestros espacios naturales y esto, lamentablemente, es una agresión en toda regla».
