Las asociaciones Plataforma del Serpis y ADENSVA han solicitado a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHX) la custodia fluvial de un tramo del río Vernissa, en colaboración con el Ayuntamiento de Palma de Gandia. Esta solicitud se ha materializado mediante un convenio entre las tres partes: asociaciones, ayuntamiento y CHX.
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Durante el otoño, la Confederación ha eliminado los cañares de ambos márgenes con métodos mecánicos y seguidamente ha procedido al tapado mediante lonas opacas. El objetivo de estas lonas es agotar los rizomas de la caña (Arundo donax) y asegurar que no volverán a proliferar. Cuando hayan pasado, al menos, dos veranos las lonas serán retiradas y se plantarán especies autóctonas de ribera, como sauces, adelfas, chopos, para que repoblen los márgenes del río de forma natural y sin especies invasoras como la caña.
Esta actuación se está llevando a cabo en diferentes tramos del cauce, así como en el Serpis, donde algunos Ayuntamientos han firmado ya convenios de colaboración. La Confederacién se hace cargo de la instalación y los municipios, del mantenimiento. Las asociaciones que trabajan en el entorno del Vernissa, como entidades dinamizadoras, organizarán actividades diversas en el tramo custodiado para garantizar su mantenimiento, como control de rebrotes de caña, plantaciones y otras actividades de educación ambiental.
![[Img #28141]](http://gentedelasafor.es/upload/images/01_2022/9630_272745612_751470056256533_3246957945395696218_n1.jpg)
Además de la restauración de la vegetación de ribera, los colectivos han presentado un informe al servicio técnico de la Oficina de Planificación Hidrológica de la CHX para pedir la eliminación y adecuación de las barreras transversales que limiten la continuidad fluvial de la cuenca baja del Serpis, que incluye al Vernissa. Estas barreras suponen importantes obstáculos para la migración de los peces, pero también para la vegetación y, sobre todo, para la dinámica de sedimentos.
Aseguran que toneladas de sedimentos están retenidas a los azudes en desuso provocando déficits de sedimentos para el ecosistema fluvial y para las playas, especialmente las situadas en el sur del río Serpis, “todas ellas afectadas por el Puerto de Gandia pero también por el déficit de sedimentos fluviales que no llegan al mar”.
