La evolución de la pandemia del coronavirus está resultando una auténtica montaña rusa. El área de Salud de Gandia tiene una de las incidencias acumuladas más bajas de todo el país y, pese a ello, jornadas como la de ayer suponen unos picos muy elevados que ponen en riesgo la contención de los contagios. Según los datos publicados por la Conselleria de Sanitat, ayer viernes 30 de octubre, se detectaron 88 nuevos brotes en toda la Comunitat Valenciana que afectaban a 1.517 personas.
De ellos, 14 corresponden a la Safor (suman 79 positivos), concretamente a los siguientes municipios:
– Gandia: 5 brotes, todos ellos de origen social, con 33 casos
– Almoines: 1 foco de origen social con 3 casos, y otro en el ámbito educativo con 7 afectados.
– Daimús: 1 foco de origen social con 6 casos
– Real de Gandia: 1 foco de origen laboral con 4 casos
– Tavernes: 2 brotes de origen social, uno con 5 positivos y el otro con 4
– Xeraco: 3 brotes de origen social, con 5, 3 y 9 casos.
En el hospital Francesc de Borja de Gandia permanecen ingresadas 23 personas, 6 de ellas en la UCI.
Estos resultados dan que pensar, ponen en duda las estadísticas diarias y se alejan a los contabilizados el día anterior, cuando la Safor apenas sumó 27 positivos de los 1.529 que hubo en toda la Comunitat y ningún foco. Aunque fuentes sanitarias de Gandia señalan que en los últimos días se ha reducido considerablemente el número de pruebas por un fallo en la maquinaria.
La realidad es que las colas a las puertas del hospital para realizar las pruebas PCR se repiten a diario desde hace meses, con jornadas maratonianas que suponen algunas veces hasta 1.000 test por día. La labor de rastreo resulta fundamental ante el elevado número de casos de las últimas semanas y se multiplica de forma exponencial el número de personas a las que hay que hacer seguimiento. Y eso está provocando cierto retraso en la realización de las pruebas, de hasta 3 y 4 días. Por ello, las autoridades sanitarias recuerdan, una vez más, la importancia de la responsabildad individual a la hora de respetar los periodos de cuarentena y limitar las reuniones sociales el máximo posible.
Mientras tanto, ya ha entrado en vigor la nueva orden de la Generalitat por la cual se aplica el cierre perimetral de la Comunitat Valenciana para proteger la salud de la ciudadanía frente al avance de la pandemia de COVID-19. Desde ayer viernes a las 12.00 horas, y durante un periodo de siete días, no se podrá entrar del territorio valenciano ni salir de él. Durante este tiempo la ciudadanía valenciana sí que podrá desplazarse con total libertad entre municipios distintos y de una provincia a otra. Hay algunas excepciones, como los desplazamientos por motivos laborales, de estudios, médicos o para volver al lugar de residencia habitual o cuidar de personas dependientes, entre otros motivos recogidos en el nuevo decreto.
El president de la Generalitat, Ximo Puig, recordó que la valenciana es la comunidad con la menor incidencia de toda la península (menos de la mitad que la media de España), pero ha insistido en la necesidad de anticiparse en la adopción de medidas, después de haberse detectado que en dos semanas se ha duplicado esta incidencia, al pasar de 101 casos a 218, y que en una semana, ha aumentado un 53%.
