Con el inicio de las obras de la nueva Marina, Gandia arranca un ambicioso proyecto de 10 millones de euros de inversión privada que aspira a situar a la ciudad como uno de los grandes referentes de la náutica. El proyecto, desbloqueado tras una década de complejos trámites, se marca como fecha clave enero de 2028, momento en el que los vecinos y visitantes podrán disfrutar de un espacio portuario de primer nivel completamente integrado en el día a día de la ciudad.
La nueva Marina contará con un total de 268 amarres y una dársena de 33.000 metros cuadrados que convivirán con una oferta comercial y de restauración abierta a la ciudadanía. De hecho, los promotores del proyecto ya han abierto la fase de comercialización para aquellos interesados que deseen reservar los futuros amarres.

Para conseguir este objetivo de integración, la nueva Marina contará con equipamientos muy vanguardistas. Entre ellos destaca un edificio polivalente de 1.440 metros cuadrados destinado a usos administrativos, formativos, comerciales, de restauración y ocio, que vendrá acompañado por una piscina con solárium, más de 1.500 metros cuadrados de terrazas exteriores y una escuela de vela y remo orientada a potenciar el deporte base. Además, se habilitará un aparcamiento de 150 plazas cubiertas que estarán equipadas con paneles fotovoltaicos para garantizar el autoconsumo energético de las instalaciones.
El alcalde de la ciudad, José Manuel Prieto, ha enmarcado este inicio de obras como un paso crucial para diversificar la economía local, incidiendo en que era «imprescindible recuperar el deporte náutico como oferta complementaria» para ofrecer el servicio de calidad que Gandia merece.
Prieto ha insistido en que la infraestructura no dará la espalda al municipio, señalando que «esta va a ser abierta a todos los ciudadanos» y destacando que la restauración, la hostelería y el ocio serán de libre acceso.
El reto de los plazos y una transformación global de 30 millones
El reto ahora es que las máquinas no dejen de funcionar sobre el terreno. Los trabajos ya son visibles en el mar mediante las labores de dragado para adecuar el fondo y la reconstrucción del pantalán 10, que encara su fase final de ejecución.
Eusebio Cano, CEO y socio de la constructora Fonsan, ha detallado la rapidez con la que se ha desplegado el equipo técnico tras la firma del contrato, explicando que han comenzado «con mucha ilusión una obra que para nosotros es algo de nuestro día a día» y confirmando que ya están «trabajando con máquinas con dragado y con nuestra gente aquí».
Por su parte, Juan Ignacio Jiménez-Casquet, CEO de Marina de Gandia, ha anunciado que la intención es «empezar el edificio en septiembre». Jiménez-Casquet ha recordado la enorme persistencia que ha requerido el proyecto tras «10 años de gestión, de trámite y de muchísimo trabajo», celebrando que por fin las obras se encuentren «a pleno rendimiento» con el objetivo de abrir la Marina de Gandia lo antes posible. El alcalde, José Manuel Prieto, ha sido claro respecto a la exigencia de los plazos, advirtiendo que «tenemos que ir pico pala hasta el final de la ejecución de las obras, que si no pasa nada va a ser en enero del 2028».
Esta nueva Marina es solo el primer paso de una regeneración que contará con el apoyo directo de la Autoridad Portuaria de Valencia. Su presidenta, Mar Chao, ha puesto en valor el desbloqueo de la concesión y ha asegurado que estas obras «son tan necesarias para impulsar el turismo náutico recreativo en Gandia», comprometiéndose a estar muy encima del proyecto para que los trabajos avancen según el ritmo previsto.
Este histórico arranque coincide con una batería de inversiones en el muelle que superará los 30 millones de euros. Proyectos paralelos como la remodelación del entorno de los Tinglados, el futuro centro del CSIC, los planes de sostenibilidad turística y las mejoras de movilidad consolidarán a Gandia como una de las grandes capitales turísticas y portuarias de España.
