El proceso de recuperación del Castell de Bairén continúa sumando nuevas actuaciones y descubrimientos arqueológicos. El Ayuntamiento de Gandia ha dado a conocer los resultados de la tercera fase del Plan Director del monumento y ha avanzado las intervenciones previstas para los próximos años, con el objetivo de completar la puesta en valor del recinto antes de 2030.
Los trabajos desarrollados durante esta última fase han permitido restaurar y consolidar varios tramos de muralla, recuperar la barbacana y actuar sobre una antigua torre andalusí situada en la parte más alta del enclave. Según explicó la concejala de Patrimonio, Alícia Izquierdo, se trata del elemento constructivo más antiguo documentado en el cerro, anterior incluso a la construcción del castillo.
“Era una almenara andalusí que originalmente habría tenido tres plantas y una terraza superior. Es el primer elemento originario del conjunto y ahora hemos podido consolidarla y restaurarla completamente”, señaló la edil.
Las excavaciones realizadas en el interior de esta estructura han sacado a la luz importantes hallazgos arqueológicos. Entre ellos destaca una vajilla prácticamente completa con piezas procedentes de Valencia y Dénia, además de una pieza cerámica de posible origen norteafricano que se encuentra actualmente en proceso de restauración. El consistorio trabaja ya en una futura exposición para mostrar estos materiales junto a otros recuperados en recientes intervenciones arqueológicas realizadas en la ciudad.
Uno de los descubrimientos más relevantes corresponde al análisis de restos alimentarios localizados en la torre. Los estudios han identificado semillas de higo, melocotón, granada, uva y algarroba, además de restos de cabras, ovejas y aves consumidas por los habitantes del recinto. Entre estos materiales destacan dos semillas de mijo perla, un cereal de origen africano introducido durante la época andalusí, consideradas actualmente una de las evidencias más antiguas documentadas de su presencia en la Península Ibérica y datadas en la primera mitad del siglo XI.
El alcalde de Gandia, José Manuel Prieto, destacó que el Castell de Bairén constituye “uno de los mayores y mejores recursos patrimoniales de la ciudad de Gandia” y afirmó que el Ayuntamiento está saldando “una deuda pendiente que la ciudad tenía con este monumento”.
Prieto recordó que las actuaciones actuales tienen su origen en la estrategia iniciada en 2017 para captar financiación europea y que desde 2021 ha permitido ejecutar diversas fases de restauración y excavación arqueológica. “Tenemos una idea muy clara plasmada en el Plan Director. Sabemos cómo debemos actuar. Ahora lo que hace falta es seguir buscando las líneas de financiación necesarias para continuar recuperando este espacio fundamental para la historia de Gandia”, manifestó.
La inversión acumulada supera ya los 1,4 millones de euros gracias a fondos europeos FEDER, programas de sostenibilidad turística, fondos Next Generation, subvenciones de otras administraciones y aportaciones municipales. Estos recursos han permitido recuperar estructuras históricas, consolidar murallas, habilitar recorridos visitables y ampliar el conocimiento científico sobre el yacimiento.
La próxima fase del Plan Director está prevista entre finales de este año y principios de 2027. Contará con una inversión estimada de 250.000 euros y permitirá continuar las excavaciones y la restauración de la muralla occidental del albacar, además de ampliar los itinerarios visitables hasta la puerta principal del recinto.
Entre las actuaciones previstas hasta 2030 figuran también la mejora de los accesos, la creación de una zona de aparcamiento, la instalación de servicios públicos y la posible construcción de un centro de interpretación para facilitar la visita y la comprensión del monumento.
