Gandia quiere ampliar su parque de vivienda sin depender únicamente de nuevos desarrollos urbanísticos. El gobierno local ha puesto sobre la mesa nuevas medidas centradas en aprovechar mejor la ciudad ya construida, con iniciativas como la conversión de locales comerciales en viviendas o el impulso de promociones a través de cooperativas.
Estas propuestas marcarán una nueva fase del Pla Vivenda y serán abordadas en la próxima Mesa de la Vivienda, donde también se estudiarán cambios urbanísticos para favorecer una mayor densificación en determinadas zonas.
Más vivienda dentro de la ciudad existente
Una de las líneas más destacadas es la posibilidad de transformar bajos comerciales en desuso en viviendas. Se trata de una medida que permitiría generar nuevos inmuebles sin necesidad de consumir más suelo, al tiempo que se da salida a espacios actualmente vacíos.
A esta iniciativa se suma la intención de flexibilizar ciertos criterios urbanísticos para facilitar una mayor intensidad residencial, lo que permitiría incrementar el número de viviendas en áreas ya urbanizadas.
En paralelo, el Ayuntamiento plantea reforzar modelos alternativos de acceso a la vivienda, como las cooperativas, mediante la cesión de suelo público. Este sistema reduciría costes al eliminar intermediarios, con rebajas estimadas de entre el 15% y el 20%.

Incentivos fiscales y apoyo a la construcción
Junto a estas nuevas propuestas, el Pla Vivenda ha desplegado un conjunto amplio de medidas para estimular la oferta. Entre ellas destacan las bonificaciones fiscales, como el 95% de reducción del ICIO para vivienda protegida, que ya ha beneficiado a 110 inmuebles, o las ayudas para mejorar la eficiencia energética, que han alcanzado a más de 170 viviendas.
También se han ampliado los beneficios en el IBI para este tipo de promociones y se ha facilitado el acceso a financiación mediante asesoramiento y colaboración con entidades bancarias, incluyendo avales que pueden cubrir hasta el 20% del precio de compra.
Otro de los ejes clave ha sido la simplificación de los trámites urbanísticos. Gandia ha reducido los plazos para la concesión de licencias a entre tres y cuatro meses, lo que ha contribuido a dinamizar el sector. Desde 2024, se han tramitado 457 licencias de obra nueva.
En cuanto al papel del Ayuntamiento, se han puesto a disposición del mercado 20 parcelas municipales para la construcción de vivienda, una de ellas con un proyecto previsto de unas 30 unidades. Además, se han adquirido viviendas para destinarlas a protección oficial, ampliando el parque público.
Activar vivienda vacía
El plan también actúa sobre el parque existente. A través de incentivos y garantías para propietarios, el consistorio busca incorporar viviendas vacías al mercado del alquiler. Hasta ahora, estas políticas han permitido movilizar alrededor de 30 pisos.
Todas estas medidas se apoyan en una base urbanística relevante: Gandia dispone de 241.000 metros cuadrados de suelo edificable, con capacidad para albergar más de 3.000 viviendas, que constituyen el principal margen de crecimiento a medio plazo.
Balance
El Pla Vivenda evoluciona hacia una estrategia más completa que combina nuevas fórmulas (cooperativas), cambios urbanísticos (densificación) y aprovechamiento de espacios infrautilizados (locales vacíos).
Más allá del suelo disponible, el enfoque actual pone el acento en cómo generar vivienda de forma más rápida y eficiente, utilizando tanto la ciudad existente como los nuevos desarrollos.
El desafío sigue siendo convertir todas estas medidas en resultados tangibles, aumentando la oferta real y mejorando el acceso a la vivienda en un contexto de alta demanda.
